Passeig de Gràcia; Bien sûr!’


No hace falta trasladarse hasta la Rue Faubourg Saint-Honoré de París para comprar en las boutiques francesas más significativas. Las encontraremos repartidas a lo largo del Passeig de Gràcia barcelonés. Passeig de Gràcia es muchos paseos en uno. Es el bulevar de las grandes obras modernistas, como, por ejemplo, la wagneriana casa Lleó Morera, de Domènech i Montaner, o las ondulantes Pedrera y casa Batlló, del nunca suficientemente recordado Gaudí. Es la sonriente avenida por donde circulan ejércitos de adolescentes a la búsqueda y captura de las últimas gangas de Zara, Mango y Benetton.
Y es también el paseo donde podemos descubrir las últimas novedades de las principales firmas de Francia, el país de la moda por excelencia. Cartier, Chanel, Louis Vuitton, Lacoste, Hermès e Yves Saint Laurent nos esperan. Traspasar el umbral de esas tiendas significa entrar en un mundo de ‘charme’, de complementos perfectamente alineados y de hilo musical a cargo de Edith Piaff.

El mago de los baúles. Hace seis años, Vuitton abrió, en el número 82 de Passeig de Gràcia, su primera ‘global store’ en España. Pero la historia de la ‘maison’ arrancó mucho antes, en el París del siglo XIX, cuando un desconocido Louis Vuitton creó los innovadores baúles de viaje con tapas planas –hasta entonces, los baúles eran pesadas arcas difíciles de colocar en los maleteros de los trenes–. Los bolsos, baúles y maletas de Vuitton se convirtieron rápidamente en objeto de deseo de la clase acomodada. Hasta hoy. Además de bolsos, el imperio Vuitton también produce zapatos, ropa y todo tipo de complementos. ¿Sus piezas fetiche? Robustos zapatos con suela de madera, bolsas-mochila de lona y un nuevo invitado: el ‘short’ ciclista, que, después de años desterrado de las tendencias, vuelve con fuerza.

Coco, el estilo que no pasa de moda
El espíritu de Coco Chanel late con fuerza en el número 70 de Passeig de Gràcia. En el escaparate nos reciben los ‘little black dress’, la pieza que Coco elevó a la categoría de básico. En el interior, nos esperan otros clásicos de la ‘maison’: los trajes chaqueta de ‘tweed’ y los jerseys marineros de punto. A principios del XX, Gabrielle Bonheur (éste era el verdadero nombre de Mademoiselle Chanel) revolucionó con estas piezas el mundo de la moda cuando mostró que la elegancia no estaba reñida con la comodidad. Además de los clásicos de la firma, en la tienda de Passeig de Gràcia también se exponen las novedades. Todo fiel al lema de Coco: ‘La moda pasa, el estilo permanece’. Esta primavera, soplan aires campestres en Chanel. Karl Lagerfeld, diseñador de la firma, apuesta por las chaquetas de ‘tweed’ deshilachadas, los zuecos, los bordados de flores y las piezas de ganchillo.

El imperio del cocodrilo
Si hermes vuelve la mirada al mundo del tenis, Lacoste tiene la vista fijada en el universo de la raqueta desde su nacimiento. No en vano, la firma del cocodrilo fue fundada en 1933 por el tenista francés René Lacoste, ganador de la Copa Davis con un equipo al que cariñosamente apodaban con el sobrenombre de ‘Los Mosqueteros’. Passeig de Gràcia reserva también unos metros de su cotizadísimo suelo a Lacoste, cuya boutique se ubica en el número 51. Aquí encontraréis ropa ‘casual’ con abundantes referencias tenísticas, como los pañuelos dedicados al torneo Roland Garros.

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