¿Sabías que los Airbus se pilotan mediante un pequeño “joystick”?

Para un aficionado a los videojuegos debe resultar curioso saber que un avión comercial como nuestros A320 o A321 se maneja con un joystick.
En la cabina de vuelo, una de las diferencias más notables entre los Airbus y otros aviones comerciales como los Boeing es el uso de un mando de control lateral o sidestick, en lugar de una columna de mando o “cuernos”, como venía siendo habitual desde los primeros tiempos de la aviación. Con ésta, el piloto puede hacer ascender, descender o realizar virajes mediante una serie de poleas y cableado que van desde los mandos hasta las superficies exteriores del avión. Esto ha cambiado en aparatos de nueva generación como los Airbus fabricados desde finales de los años 80 en los que el dipositivo recibe las órdenes de mando del piloto y las transmite en forma de señales eléctricas a los ordenadores de control de vuelo, que calculan la deflexión óptima de las superficies de control necesarias para cumplir la solicitud del piloto. Este sistema se conoce como Fly By Wire, en cuya parte central están siete ordenadores que funcionan de manera integrada y se encargan de verificar las órdenes recibidas aplicar las leyes de control de vuelo y comandar el movimientos mediante sistemas hidráulicos y servoactuadores, asegurando que todos los parámetros se mantienen dentro de la envolvente normal de la trayectoria del avión en el aire. A decir de los pilotos , el sidestick de los Airbus no les proporciona las mismas sensaciones de las fuerzas ejercidas por el aire sobre las superficies del avión y más que un mando, es un actuador para gestionar el correcto funcionamiento del avión. De hecho, en el interior del mando hay un muelle que lo devuelve siempre a la posición neutral. Los movimientos del piloto sobre el sidestick se traducen en demandas al ordenador y una vez se devuelve este bastón o stick al centro el ordenador mantiene constantes dicho parámetros en su último valor, moviendo incluso las superficies de control si es necesario para mantenerlos. En la parte superior hay dos botones: uno en forma de gatillo que activa el micrófono integrado en los auriculares o en la máscara de oxígeno y otro rojo, llamado botón de prioridad, cuya función primaria es la desconexión del piloto automático.
Por Javier Ortega Figueiral
Subdirector de Relaciones Externas de Spanair

Art Futura

El 29 de abril finaliza la edición número 21 de Art Futura, el festival de Cultura y Creatividad Digital de mayor repercusión. Este año se está celebrando en 14 ciudades españolas simultaneamente: Alicante, Barcelona, Cádiz, Gijón, Granada, Palma de Mallorca…El festival explora los mejores proyectos y las mejores ideas surgidos en el panorama internacional de los “new media”, el diseño de interacción, los videojuegos y la animación digital.
Actividades educativas hasta el 29 de abril en: Es Baluard. Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma.

Aniversario del primer vuelo entre España y América

El hidroavión Aeronáutica Militar Española llamado Plus Ultra fue el encargado de acompañar en la hazaña de culminar por primera vez un vuelo entre España y América, siendo su destino Buenos Aires, Argentina. Despegó de Palos de la Frontera (Huelva) el 22 de enero de 1926 y aterrizó tal día como hoy.
Este avión es un Dornier Do J Wal y está considerado como el avión más importante diseñado por Dornier a principios de la década de los años 1920. El amplio casco de doble pendiente, totalmente metálico, incorporaba flotadores de sección aerodinámica para darle mayor estabilidad en el agua.
El piloto y el copiloto estaban sentados lado a lado, al descubierto, teniendo detrás de ellos la radio. Fue tal la azaña que hasta Carlos Gardel grabó en Barcelona en homenaje al Plus Ultra un tango titulado La gloria del águila.

Barcelona, Alicante y Málaga fueron los primeros aeropuertos comerciales

Tres aeropuertos españoles, hoy destinos de Spanair, fueron los tres primeros lugares de la Península donde en 1919 volaron aviones comerciales.
Barcelona, sede y aeropuerto principal de Spanair, fue protagonista, junto con Málaga y Alicante, de los primeros tiempos de la aviación comercial. En 1918, Pierre Georges Latécoère, con la intención de establecer una línea aérea de servicios postales y carga que uniese puntos tan lejanos como París y Buenos Aires. El proyecto, inicialmente, unía las ciudades de Toulouse y Casablanca, en la que fue el primer enlace por vía aérea entre la metrópoli y su protectorado marroquí (el correo desde París a Toulouse se enviaba en tren). Como los medios eran limitados y los aviones no podían volar trayectos demasiado largos, el proyecto necesitó la adecuación de una serie de instalaciones de apoyo en España, para lo cual se eligieron tres aeródromos a lo largo de la costa mediterránea: uno en Barcelona, otro en Alicante y el tercero en Málaga.
Eran otros tiempos e inicialmente, España no puso las cosas fáciles a esta sociedad francesa, que tuvo que hacer ciertas concesiones y dedicar gestos amistosos al gobierno español para poder sobrevolar el territorio. Finlamente, el 8 de marzo de 1919, el primer avión de la Latécoère despegó del aeródromo de Toulouse con destino a Casablanca. El aparato, un Salmson 2A2 que voló con un pasajero y pocos kilos de objetos postales, realizó una escala en Barcelona, hizo noche en Alicante y al día siguiente siguió hacia Málaga. En África, Táger, Larache y Rabat fueron las escalas previas a Casablanca. Años después, la ruta se alargó hasta Senegal y posteriormente, en 1930, se llegó a cruzar el océano hasta diferentes capitales de Sudamérica, incluso cruzando la cordillera de los Andes, ya con el nombre de Compagnie Générale Aéropostale. Todos esos logros forjaron la aviacíón como la conocemos hoy en día, gracias a emprendedores con visión de futuro, a inversores que creyeron en un proyecto arriesgado y a un puñado de aviadores valerosos como Jean Mermoz o el mítico Antoine de Saint-Exupéry, poeta, escritor y piloto.
Por Javier Ortega Figueiral: Subdirector de Relaciones Externas de Spanair

Iniesta vuela con nosotros a Alicante

Andrés Iniesta ha volado con nosotros hasta Alicante para enfrentarse al Hércules este pasado sábado. Su sonrisa pronosticaba una victoria. Gracias por volar con nosotros una vez más!!

El origen del nombre de las calles de Barcelona

Barcelona es una ciudad con mucha historia, así que sus calles forman parte de la misma. La mayoría de los nombres de las calles del centro histórico se definieron durante la Edad Media. Algunos hacen referencia a antiguos propietarios o a familias establecidas en la ciudad, y a personajes que por algún motivo destacaron a lo largo de la historia de la ciudad. Otros no tienen un origen tan claro y es posible que sean el resultado de deformaciones en su grafía original, producidas a lo largo del tiempo.
En el siglo XIX Barcelona incrementa considerablemente el número de sus calles a causa de la expansión de la ciudad. Se construyeron muchas casas y urbanizacioens por iniciativa privada y era el Ayuntamiento quien aprobaba los nombres de las calles con las que se trazaban los planos. La creación de nuevas calles por parte de los constructores era necesaria y los nombres eran elegidos o bien por el propietario del terreno o por sus colaboradores y muchas veces eran nombres que se ponían por motivos personales, o por puro capricho del terrateniente.
El ensanche (Eixample) de Cerdà fue unos de los grandes proyectos del siglo XIX. Se encargó a Víctor Balaguer que presentara una propuesta de nombre para cada una de las calles.
La agregación de los pueblos del entorno de Barcelona requirió un tratamiento especial en la nomenclatura de las vías públicas, a causa de las duplicidades de nombres que se produjeron y, más tarde, por su traducción al castellano. En tiempos de la dictadura de Primo de Rivera, hubo una profunda modificación de nombres arraigados en la historia de la ciudad, que se sustituyeron por otros que hacían referencia a la historia española explicada desde el punto de vista del régimen establecido. Durante la Segunda República así como en a lo largo de la dictadura hubo diversos cambios de nuevo, hasta que con la llegada de la democracia se regularizaron los nombres, se tradujeron al catalán, y cambió la denominación de casi sesenta calles.
Si vives en Hamburgo o tienes algún amigo, familiar o conocido que vive allí tienes la posiblidad de ganar 5 viajes a Barcelona desde Hamburgo. Ven a visitar nuestras calles. Entra en nuestro Facebook Spanair y participa.
Fuente: http://www.bcn.es/

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